Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:
yo porque tú eras lo que yo más amaba
y tú porque yo era el que te amaba más.
Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a [otros] como te amaba a ti
pero a ti no te amarán como te amaba yo.
Ya, si. En todo esto hay algo de despecho (es una de mis palabras menos favoritas del español..). Pero también hay algo de verdad y, por ende, de inseguridad, de vulnerabilidad. Reconocer lo que se esconde, dicho de un modo casi infantilesco, ¡como de niña de kinder!
¡Vergüenza debería darme! pero no. Tengo más miedo, pena, rabia, que vergüenza, porque soy insegura y vulnerable. Porque el amor todavía no se me pasa.