Conta en busca de sentido


A menudo las cosas no suceden como queremos, a menudo todo pierde sentido; pero también lo recobra conforme avanzamos y le sonreímos a la vida. De eso se trata, de vivir, de sonreír y escribir...


11.12.11

... Lo que está en mi corazón.

Para variar, mi estimadísima amiga Carla tenía toda la razón !! Cuando más sensibles estamos al Espíritu (al menos en mi caso, no quiero caer en generalizaciones apresuradas; además, estoy segura de que a nuestros profetas no les pasa lo mismo), no es cuando estamos haciéndolo todo bien, sino cuando estamos vulnerables, cuando sabemos que hay cosas que debemos mejorar o, radicalmente, cambiar. Eso me ha pasado estos últimos tres días. En un principio, la única idea que vagaba solitaria por mi mente era: "Padre, ¿por qué a mí? No soy digna de todas estas bendiciones". Y claro, estoy segura de que hay muchas personas que son mucho más merecedoras que yo de recibir esas bendiciones, pero Él quiso que estuviera ahí; que sintiera como Su presencia me inundaba, que sintiera que me estaba escuchando en la primera fila, que podía mirarme a los ojos, que podía leer todo lo que está en mi corazón.
De los veinte años que llevo sobre esta maravillosa tierra, algunas de las mejores experiencias las he vivido con el Coro de Jóvenes: Cantar en el Templo y Cantar en el Teatro Municipal.
Hoy en una clase de escuela dominical, un joven me preguntó si el Templo se destrozaría cuando Jesucristo viniera otra vez a la Tierra. Pensé en lo que había sentido el viernes y le conteste con total seguridad que Él no va a destruir el lugar en que mora; es su casa, es su Residencia en la Tierra, y me invita a compartir veladas enteras con él. Me invita a servir haciendo obra vicaria y me invita a disfrutar de un estado de interminable felicidad al cantar.
Sin duda, espero recordar este sentimiento para siempre. Toda la vida me han enseñado que soy una hija especial de Dios, pero hoy lo sé sin ninguna duda. Soy una Hija de Dios, invitada a compartir con Él de Su casa para gozar juntos de las bendiciones que derrama día a día.