Antes de admirarlo, lo pensé mil veces:
¿podrá ser mío ese espacio? ¿Abrirá mi alma a la suya?
Joven tú, joven vagando entre ilusiones y canciones.
Necia yo, mirando tu figura de emociones.
Libre tu de leyes, pensamientos y permisos.
Presa yo de límites, acciones y pasiones.
Y ¿sabes? Fue mío ese espacio.
Escuché, como se escuchan emociones y canciones.
Me volví dócil, me dejaste volar sin regresar
¡y resultó! Aquí estamos, somos tres.
Hubo rosas, hubo espinas, pero aquí estás.
Hubo risas, hubo llanto, hubo penas, no sabes cuantas.
Pero aquí estás. Aquí estamos.
Formando vidas a partir de aquel espacio.
Formando almas a partir de estas almas.
Y ¿sabes algo más?
Aquella, la que te amaba.
Aquella, la que miraba por tus ojos.
Aquella, la que respiraba tu ritmo.
Aquella, que la oía en tus oídos.
Esa, la que sumó contigo tres...
...
volviste a las andanzas poeticas? excelente!
ResponderEliminarporque hace 4 años no entendía ni jota, hoy puedo ver mucho más allá =)
me encanta!
así se simple, me encantó leer esto.
"me dejaste volar sin regresar"
oye, hablando seriamente, deberías ser escritora jaja
tal vez deberías publicar un libro de cuentos ;)
te quiero